Vestir al desnudo

La tercera de las obras de misericordia corporales es “Vestir al desnudo”. En su subsidio para este Año de la Misericordia, la Arquidiócesis de Buenos Aires (ver www.arzbaires.org.ar) propone algunos pasajes para reflexionar sobre esta obra de misericordia.

  • “Vengan, benditos de mi Padre, y reciban en herencia el Reino que les fue preparado desde el comienzo del mundo, porque estaba desnudo y me vistieron … Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el más pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo”. Mateo 25,34-40
  • “La Iglesia que evangeliza sale al encuentro del hombre, anuncia la palabra liberadora del Evangelio, sana con la gracia de Dios las heridas del alma y del cuerpo, socorre a los pobres y necesitados.” Papa Francisco, 26/4/2015

En la 10ma. estación del Via Crucis recordamos que en su Pasión Jesús fue despojado de sus vestiduras. También hoy hay muchos hermanos que no tienen vestido, que les falta lo elemental para cubrirse del frío, para sobrellevar las inclemencias del tiempo.

Muchos servicios de caridad existen que facilitan obras a personas necesitadas. Podemos acercarnos y donar nuestras ropas para el hermano que lo necesita, ser capaces de despojarnos también nosotros como Cristo para que el hermano pueda recibir la ayuda que nace del amor operante de Dios.

Podemos terminar con la oración que nos propone la Arquidiócesis:

“Señor Jesús,

que siendo rico te hiciste pobre

para enriquecernos con tu pobreza,

y fuimos revestidos de tu vida nueva,

cúbrenos con tu manto de ternura y misericordia

para que seamos abrigo y cobijo

de cuantos necesitan ayuda y consuelo.

Amén.”

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