El derecho a la vida no es una cuestión de supuestas “modernizaciones”, confirma el Papa

Hay una información que debe poner en alerta a los católicos: hace unas semanas el diario El País, de Madrid, dio a conocer los resultados de una encuesta que pone de manifiesto que más de la mitad de los creyentes de ese país está a favor del aborto en situaciones de riesgo para la madre, anomalías en el feto o por violaciones. El trabajo fue realizado por la consultora Bendixen & Amandi International, con sede central en Miami, para la cadena de medios estadounidense Univisión sobre una muestra de mil fieles.

La información preocupa. Y mucho. Sobre todo en una sociedad que hoy vive fuertes tensiones en las calles de Madrid por el anteproyecto del Gobierno de Mariano Rajoy para restringir las posibilidades de optar por un aborto en casos, como por ejemplo, de una malformación del feto. La situación se puede agravar aún más la defensa de los derechos de los niños por nacer, que desde 1985 sufren constantes atropellos desde la sanción de la primera ley del aborto en la democracia de ese país. Y los ataques a miles de niños por nacer continúan desde entonces a través de un fuerte lobby, que se maquilla debajo de derechos feministas y reproductivos mal entendidos.

La realidad es compleja. Y en un país de fuerte tradición católica, llama la atención la actitud de parte de los feligreses contra uno de los pilares indiscutibles de la Iglesia: el derecho a la vida de toda persona desde la concepción. De manera insólita, el portavoz de Redes Cristianas –que está conformada por 200 grupos, comunidades y movimientos católicos de base del Estado español-, Evaristo Villar, manifestó que “el comienzo de la vida es una cuestión científica” y que “la Iglesia tendría que acercarse a la sociedad actual y entrar en la modernidad”.

Paradojas de grupos católicos

Los dichos de Villar son desconcertantes. Y más cuando expresan el pensamiento de un nutrido grupo de católicos. Católicos que, de manera paradojal, según la misma encuesta de Bendixen & Amani International, consideran la gestión del Papa Francisco como exitosa. Los guarismos son elocuentes: el 86 % apoya el estilo del Sumo Pontífice.

Pero, precisamente, ese respaldo a Francisco hace pensar en la gran confusión que vive el mundo católico español. Respaldan el estilo del Papa, porque lo consideran moderno; pero, no obstante, omiten la clara confirmación que hizo el Sumo Pontífice sobre el derecho a la vida de toda persona en su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium (La Alegría del Evangelio). Francisco, allí, es contundente sobre este tema: la Iglesia quiere cuidar con predilección a los niños por nacer, “que son los más indefensos e inocentes de todos, a quienes hoy se les quiere negar su dignidad humana en orden a hacer con ellos lo que se quiera, quitándoles la vida y promoviendo las legislaciones para que nadie pueda impedirlo”.  Y remata, en un claro mensaje a todos los católicos: “Precisamente porque es una cuestión que hace a la coherencia interna de nuestro mensaje sobre el valor de la persona humana, no debe esperarse que la Iglesia cambie su postura sobre esta cuestión. Quiero ser completamente honesto al respecto. Éste no es un asunto sujeto a supuestas reformas o ‘modernizaciones´”.

Cristo ayer, hoy y siempre. También su mensaje, como nos enseñó san Pablo. Y la dignidad humana no es una cuestión de ser modernos o de estilos, sino de amor al prójimo. De amor a los más débiles. Y eso nos confirma el Papa con su estilo moderno para comunicarse, pero con una clara identidad sostenida en la fidelidad a la voluntad de Jesucristo.

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Pedro Crespi

Periodista. Posgraduado en Conducción de Recursos Humanos. Director de ONG (amplia experiencia en gerenciamiento y desarrollo de Programas de Responsabilidad Social y gestión de comunicaciones externas e internas). @pcrespi78

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