¨Id y haced discípulos¨. El pedido del Papa a los jóvenes en esta Jornada Mundial

Hoy comienza la XXXVIII Jornada Mundial de la Juventud. Durante una semana se sucederán en Río de Janeiro, Brasil, una serie de encuentros multitudinarios con jóvenes católicos de todo el mundo. Los eventos centrales estarán presididos por el Papa Francisco, y se espera la presencia de alrededor de tres millones de asistentes en respuesta a la convocatoria papal.

Los lemas de las Jornadas: un programa de crecimiento en la fe. Las Jornadas Mundiales de la Juventud vienen realizándose desde el año 1985, a partir de la iniciativa de Juan Pablo II, quien les dio vida y las convirtió en una de los mayores encuentros mundiales existentes. Cada una de estas Jornadas se lleva a cabo alrededor de un lema extraído del Nuevo Testamento. Algunos de estos lemas han sido: “Siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza”(1Pd 3,15); “Hemos conocido y hemos creído en el amor que Dios nos tiene” (1Jn 4,16); “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14.6); “Habéis recibido un espíritu de hijos” (Rm. 8,15); “Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia” (Jn 10,10); “Como el Padre me envió, también yo os envío”(Jn 20,21); “Maestro ¿dónde vives? Venid y veréis (Jn 1,38-39); “La Palabra se hizo carne, y habitó entre nosotros” (Jn 1,14); “Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5,13-14); “Hemos venido a adorarle” (Mt 2,2); “Recibiréis la fuerza del Espíritu Santo, que vendrá sobre vosotros, y seréis mis testigos» (Hch 1,8); “Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe” (Col 2, 7).

Con estos lemas se intenta motivar a los jóvenes para que tomen conciencia de los dones y talentos especiales que reciben del Señor, y animarlos a insertarse en la misión de toda la Iglesia. Esta segunda dimensión es particularmente resaltada en el lema de la Jornada Mundial de Río: ¨Id y haced discípulos entre todas las naciones¨ (Mt 28, 19).

Las palabras del mensaje pontificio. La Iglesia siempre confió en las generaciones jóvenes, en su espíritu de emprendimiento, en su audacia, en su desinterés y pureza básicos, y en su gran capacidad de respuesta al llamado del Señor. Por eso valora mucho estos espacios, hasta tal punto que ningún Pontífice ha faltado nunca a este encuentro.

En su mensaje para esta Jornada, el Papa Emérito Benedicto XVI pedía a los jóvenes que dieran a conocer a Cristo, el don más precioso que se puede dar a los demás, entre sus coetáneos. Benedicto XVI era consciente de las dificultades de este anuncio, y por eso también decía que “hay muchos jóvenes hoy que dudan profundamente de que la vida sea un don y no ven con claridad su camino. Ante las dificultades del mundo contemporáneo, muchos se preguntan con frecuencia: ¿Qué puedo hacer? La luz de la fe ilumina esta oscuridad, nos hace comprender que cada existencia tiene un valor inestimable, porque es fruto del amor de Dios. Él ama también a quien se ha alejado de él; tiene paciencia y espera, es más, él ha entregado a su Hijo, muerto y resucitado, para que nos libere radicalmente del mal. Y Cristo ha enviado a sus discípulos para que lleven a todos los pueblos este gozoso anuncio de salvación y de vida nueva (…). El hombre que se olvida de Dios se queda sin esperanza y es incapaz de amar a su semejante”.

Pero no solamente este pedido a los jóvenes redundará en beneficio de quienes están más alejados, sino que esta llamada misionera tiene también otra razón de ser: “al anunciar el Evangelio vosotros mismos crecéis arraigándoos cada vez más profundamente en Cristo, os convertís en cristianos maduros (…). Esforzándoos en servir a los demás y en anunciarles el Evangelio, vuestra vida, a menudo dispersa en diversas actividades, encontrará su unidad en el Señor, os construiréis también vosotros mismos, creceréis y maduraréis en humanidad”.

Un punto remarcable en el mensaje de la Jornada, es el acento puesto en la evangelización del mundo de las comunicaciones sociales, particularmente Internet, donde los jóvenes deberían vivir con especial atención su compromiso misionero: “sentíos comprometidos a sembrar en la cultura de este nuevo ambiente comunicativo e informativo los valores sobre los que se apoya vuestra vida. […] A vosotros, jóvenes, que casi espontáneamente os sentís en sintonía con estos nuevos medios de comunicación, os corresponde de manera particular la tarea de evangelizar este ‘continente digital’.

Los encuentros con el Papa Francisco. El martes 23 se llevará a cabo la Misa de Apertura de la Jornada, presidida por el Arzobispo de Río; el miércoles 24 está convocado el Festival de la Juventud en distintos lugares. El jueves 25 por la noche tendrá lugar la acogida al Papa en Copacabana, el viernes 26 está organizado un Via Crucis con el Pontífice, y el sábado 27 por la noche será la Vigilia con el Papa, acto central de la Jornada. Por la mañana del domingo 29 el Papa presidirá la Misa de envío, y por la tarde Francisco mantendrá un encuentro con los voluntarios de la Jornada.

Al decir una de las estrofas del Himno oficial de esta Jornada, “es tu gracia que nos sostiene y nos mantiene fieles a ti Señor”. Oremos, entonces, con fuerza en estos días para que, como dice la oración oficial de la Jornada, Concede las gracias necesarias para que brille en el rostro de todos los jóvenes la alegría de ser, por la fuerza del Espíritu, los evangelizadores que la Iglesia necesita en el Tercer Milenio (…), para que, impulsados por la Jornada Mundial de la Juventud, lleven a los cuatros rincones del mundo la fe, la esperanza y la caridad, convirtiéndose en grandes constructores de la cultura de la vida y de la paz y los protagonistas de un nuevo mundo.

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Inés Franck

Abogada. Licenciada en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales. Especialista en Doctrina Social de la Iglesia. Profesora en la Universidad Católica Argentina y en la Universidad de Buenos Aires.

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