El encuentro de Mons. Poli con su maestro de primaria

Hacía una hora que Mons. Poli permanecía frente a la Catedral saludando a todos los asistentes a la Misa en que tomó posesión como Arzobispo de Buenos Aires. Habían pasado todos los Obispos, los sacerdotes, las autoridades y los invitados. Un puñado de fieles aún quedaba en la calle, que ya había sido liberada de los vallados, apretujándose para recibir una bendición del nuevo Arzobispo. Un cordón de sus queridos Scouts rodeaba a Mons. Poli para facilitar el saludo.

Entonces, Mons. Poli se detuvo y distinguió entre los fieles a una persona algo mayor que él. Lo llamó y le dio un fuerte abrazo. Y se puso a hablar animadamente. Algunos a su alrededor se pusieron algo nerviosos porque este señor demoraba mucho al Obispo. Pero Mons. Poli no lo dejaba ir y se puso a explicar a quienes lo rodeábamos quién era ese señor: su maestro de 6to. grado.

Así, por unos minutos en este sábado 20 de abril de 2013, pudimos acceder a la infancia del nuevo Arzobispo. Contó que cuando se reúnen con sus compañeros de colegio, aún recuerdan a este querido profesor que se había acercado como uno más a saludar a quien fuera su alumno. Y contó que este profesor, cuando Mons. Poli tenía 12 años, al término del curso visitó todas las casas y al llegar a la suya le dijo a su madre: “Marito tiene que estudiar…”. Sabio consejo, que al parecer influyó mucho en el nuevo Arzobispo que dedicó gran parte de su vida ministerial al estudio apasionado de la historia de la Iglesia.

Algunos seguían nerviosos alrededor del arzobispo queriendo saludarlo. Pero Mons. Poli, luego de tantas horas de emoción, parecía disfrutar esa caricia de Dios y no quería dejar ir a su maestro. Luego de un fuerte abrazo, le agradeció mucho su presencia y siguió saludando al resto de los fieles.

A mi lado, una joven maestra se enorgullecía por este encuentro, pensando en todos los frutos ocultos e invisibles que tiene la noble tarea de enseñar. En la Catedral, el día de su toma de posesión, Dios le regaló al Arzobispo la presencia de su querido maestro, y al maestro le regaló la confirmación del sentido de la docencia, que es engendrar a los jóvenes en el sentido último de la vida.

Entradas relacionadas

Nicolás Lafferriere

Abogado. Doctor en Ciencias Jurídicas. Profesor de la Universidad de Buenos Aires y de la Universidad Católica Argentina.

Un comentario sobre “El encuentro de Mons. Poli con su maestro de primaria

  • el 24/04/2013 a las 11:52 pm
    Permalink

    Gracias por la nota. Es un soplo fuerte y cálido de aliento para quienes vivimos horas en las aulas y a veces nos parece estéril el esfuerzo y la entrega. Los caminos de Dios son inescrutables…al menos por ahora!

    Respuesta

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *