El párroco del mundo

 

Caridad, humildad, sencillez son algunas de las características que las voces del mundo esbozan en comentarios, citas o charlas haciendo referencia al Santo Padre Francisco. Sus fotografías recorren los diarios del mundo y los fieles, están expectantes a las nuevas apariciones que Su Santidad realiza en la agenda diaria.

Desde los comienzos de su pontificado, S. S. Francisco mostró al mundo la imagen de una Iglesia viva y fresca. Manifestó ante el pueblo de Dios la cercanía que es propia del Padre y como continuaría explicando en sus discursos, de ese Padre misericordioso que no se cansa de perdonarnos y que nos espera con los brazos abiertos.

En sus apariciones públicas, el Santo Padre se muestra seguro al hablar y los comentarios que dejan de lado el discurso escrito en papel, aparecen cada vez con mayor frecuencia. Abundan las sonrisas, los gestos y las pausas en sus alocuciones.  Así mismo, no faltan las oportunidades donde el Santo Padre demuestra su cercanía física con los enfermos, los más ancianos, los más pequeños o los más necesitados. Ejemplo de ello se presentó con claridad cuando solicita a su chofer que detenga el vehículo para saludar a un cuadripléjico y a un niño recién nacido camino a la Misa de Entronización.

Así mismo, la claridad del mensaje del evangelio que logra en sus homilías, quedan resonantes en las mentes de los fieles hasta el nuevo encuentro. La sencillez en sus discursos con ideas centrales pero que conllevan un gran contenido espiritual, permite meditar el evangelio a la luz de los problemas actuales reconociendo en el mismo, una palabra de aliento y fortaleza para el hombre y la mujer de hoy en día. Además, sus discursos logran penetra en las conciencias de laicos, religiosos, religiosas y sacerdotes por igual.

Los continuos llamados que realiza S. S. Francisco a la juventud, permiten reflejar en él, la predisposición y la apertura propia de los humildes de corazón. Son en estas conversaciones, que se manifiesta la comunión del Papa con el mundo entero.

Esta conjunción de humildad, sencillez en el trato, claridad en sus palabras, cercanía con el mundo, nos muestra la cara de un pastor que ama a su rebaño. Un verdadero párroco con vocación de servicio. Esta imagen compartida por muchos fieles, nos remite a las palabras de S. S. Juan XXIII el cual toda su vida deseó ser un simple cura de pueblo y sin embargo, siempre fue su paciente docilidad lo que lo llevó por caminos  diferentes hasta llevarlo al Ministerio Petrino.

En Francisco vemos con claridad su vocación de servicio. Reconocemos en él un padre que nos recibe en sus brazos y nos enseña con la pedagogía propia de un maestro. Con la sencillez de sus palabras, nos permite meditar el evangelio y hacerlo acción. Nos concede la facilidad de su mensaje para entenderlo, concentrando su extensa sabiduría en nudos centrales y manifestándola en un acto preciso y conciso.

Esta  tarea desarrollada con impecable pedagogía por el Santo Padre, sumada a su alegría que muestra en todas sus apariciones, nos regala la palabra y la imagen del rostro de Jesús.

Los católicos del mundo entero hemos sido beneficiados por un Papa como Francisco que conjuga su extensa sabiduría con la facilidad de entendimiento y claridad de su discurso y nos mueve a hacerlo carne en nuestras acciones de todos los días. Ojalá nos encontremos en oración constante para lograr comprender su mensaje de paz y su añoranza de formar una verdadera y gran fraternidad.

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *